El Vitral de La Ciencia

El Vitral de la Ciencia. Vol 1. N° 7. (2021)

 

Vol 1. (N° 7). Año 2021

 

Ver revista completa

 

 

 

 

 

 

 

 

Los Océanos, Cambio Climático
y Seguridad Alimentaria

Por Dr. Miguel Alfonzo

Los océanos, que ocupan tres cuartas partes de la superficie del planeta, están más calientes, más ácidos y menos productivos que nunca. La solución pasa por dejar de emitir gases de efecto invernadero.

El 96,5 % del agua mundial se encuentra en los océanos, y absorbe gran parte del calor extra y del carbono que los humanos emitimos a la atmósfera. Son imprescindibles para la vida. También los aliados perfectos para hacer frente a la crisis climática. Sin embargo, el propio calentamiento global de la atmósfera está poniendo en jaque estos ecosistemas llenos de vida.

En 2020, sin ir más lejos, los océanos se recalentaron como nunca antes. «El calentamiento a largo plazo del océano es un indicador crítico del estado pasado y presente del sistema climático», advertía un estudio publicado en Advances in Atmospheric Sciences a principios de año (Silvy, Y. et al. Nature Climate Change volume 10, 2020). Según los hallazgos del equipo de especialistas, la temperatura de la parte superior del océano estuvo en el año pasado 234 zetajulios (ZJ) por encima de la media histórica y unos 20 más que en 2019.

Ver artículo completo

 

Océanos y Sustentabilidad
A la luz del cambio climático y la pandemia por la COVID-19

Por Dra. Beatriz López-Sánchez

La naturaleza, a través de sus procesos ecológicos y evolutivos, ha mantenido la calidad del aire, del agua dulce y de los suelos de la que depende la humanidad. Los océanos son fundamentales para el desarrollo y sustentabilidad de las sociedades humanas. La salud del océano es la salud de la humanidad. Los océanos ofrecen los cimientos para la salud humana en todas sus dimensiones y contribuye a los aspectos inmateriales de la calidad de vida, belleza escénica para la inspiración y el gozo, laboratorios naturales para el aprendizaje y educación, experiencias físicas y psicológicas, y apoyo a la identidad cultural, que son fundamentales para la calidad de vida y la integridad cultural de las sociedades humanas.

Resalta su papel como proveedores de alimento para los seres humanos a través de la enorme diversidad animal y vegetal que alberga, y que son obtenidas a través de las pesquerías y de la acuicultura. La gran diversidad de ecosistemas marinos localizados principalmente en las franjas costeras de los continentes, contribuyen con la alta producción pesquera y el mantenimiento del equilibrio ecológico, funcionando como amortiguadores de las grandes cargas de nutrientes, contaminantes y sedimentos que alcanzan los océanos provenientes de los ríos que desembocan en el mar.

Ver artículo completo

 

Fragmentos de Mares y Océanos

Por Dr. Carlos Aponte

Comencé esta reflexión desde una perspectiva algo distinta a aquella estrictamente científica sobre los océanos y mares. Quise efectivamente alejarme de la tierra para aproximarme a aquello que Mary Shelley describió como «uno de los deberes del artista literario» que es aquel de «absorber el conocimiento de las ciencias y asimilarlo a las necesidades del hombre, coloreándolo con las pasiones de éste y transformándolo con la sangre y los huesos de la naturaleza humana» (2). Y, ciertamente, sondearemos lo que acertadamente Brito García expresa como: «… Los senderos luminosos del positivista conducen irremisiblemente a la oscuridad del misterio…». Y es con esa oscuridad del misterio, y que aún conservan los mares y los océanos, lo que nos invitan a un estar absortos con la mirada en el atardecer, solitarios, vagando la contemplación «sobre la popa de los pesqueros que cruzaban por el agua…» (1). Por tanto, si asumimos que el paisaje que nos enmarca ahora es el de las extensas soledades oceánicas, entonces «el paisaje es la metáfora de esa otredad abismal donde cesa el precario discurso del civilizado [y del positivista]: la naturaleza, el horror indecible de la vida sin conciencia, que deja toda pregunta sin contestación» (2).

Ver artículo completo

 

Juventud y el Proceso Electoral
Un tema que hay que hablar

Por Lic. Adriana Martínez

La disposición de los jóvenes a una participación activa en el proceso político-electoral pasaría por el interés que para ellos pueda despertar “la política”. La conducta electoral es de las distintas formas de participación política la que más investigación ha recabado (Seoane, 1988). La razón de tal interés se encuentra en que la participación electoral es la pieza clave sobre la que gira el sistema político democrático, es más, podría llegar a afirmarse que es el elemento que diferencia a los sistemas políticos democráticos de los autoritarios.

Queremos abordar el fenómeno de la participación política en un sector poblacional de tanta importancia para la sociedad como el de la juventud. Somos conscientes de que el término de juventud es esquivo y que por él se pueden entender distintas cosas, desde un intervalo de edad a un estado psicológico, o incluso una masa compacta promotora de cambios sociales.

 

 

 

 

Contact Us