El Vitral de La Ciencia

PALABRAS PARA MIS COLEGAS CIENTÍFICOS

«En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario.

George Orwel

En aras de profundizar en el debate de un comunicado que publicó recientemente algunas asociaciones, organizaciones científicas venezolanas y algunos miembros de la comunidad científica nacional, residentes en el país y en el exterior, expresando su opinión sobre la Revista “Venezuela y su lucha contra la COVID-19. Avances, logros y retos”, órgano del Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología, quisiera dar ciertas reflexiones como integrante de la comunidad científica venezolana, con el riesgo que caiga en la actitud intolerante que he visto en los últimos años de estos sectores cuando las ideas expresadas no concuerdan con las suyas, actitud que también he visto permanentemente del profesor, miembro del Consejo Universitario (CU) de la UCV, quien me envió el mencionado comunicado en el día de hoy, viernes 07 de mayo, que por cierto, le agradezco.

Inicio aclarando el por qué coloqué en negrillas las palabras algunas y algunos del párrafo anterior. Esto es debido a que tienen la costumbre de meter a todos en el contexto de sus opiniones esgrimidas en tales comunicados. En esa publicación no están todos los investigadores e investigadoras del país, por lo cual empiezan mal al ejercer la representación de todos sin pedirles ni siquiera su opinión en un tema tan neurálgico sobre las acciones del gobierno nacional ante la pandemia que vivimos.

Mi metodología será la siguiente: a cada punto del comunicado, expresaré algunos elementos que pueden ayudar a profundizar el debate. Les advierto que no será un twitter, es decir, va ser extenso el contenido porque lo amerita. Veamos

1.- Se trata de una revista divulgativa que hace referencia a un conjunto de actividades impulsadas por el Ministerio para la lucha contra la COVID-19, que responde más a fines políticos de apoyo al gobierno que a difundir información basada en hechos reales y, por lo tanto, comprobables. Preocupa mucho a quienes se dedican a hacer ciencia reconocida por pares nacionales e internacionales sin otro interés que el de aportar conocimiento y servir a la sociedad, que se esté utilizando la actividad científica para apoyar la gestión gubernamental, por ser contraria a la ética que debe privar en el quehacer científico. No es aceptable que se haga proselitismo político utilizando medias verdades o haciendo afirmaciones -sin análisis ni resultados- de la ciencia. De hecho, no recordamos precedentes en el país del uso de la ciencia para esos fines.

En este primer punto, observo que comienzan a criticar que el MPPCyT haya publicado una revista divulgativa sobre la situación del manejo de la pandemia a la población venezolana. Si el gobierno, en este caso, el MPPCyT, informa con un lenguaje sencillo, claro y preciso sobre el tema para que llegue el mensaje de forma más efectiva, es duramente criticado, y si no lo hace, peor, es condenado.

Sin embargo, mis colegas caen en la presunción que la información contenida en la publicación carece de hechos reales y comprobables, pero no aclaran en qué se está mintiendo. Aún más, tienen el tupé de poner en tela de juicio a nuestros colegas que están echándole un camión para lograr atenuar y averiguar algunos elementos vitales sobre la pandemia, que es el diagnóstico y la presencia de variantes del SARS-CoV-2 que pueden ser más virulentas para la población venezolana.

¿Quién les dio el derecho para poner en duda la ética de estos profesionales?¿ Acaso, llegamos a la época de los griegos, cuando había que pedir permiso al Monte Olimpo, morada de los dioses griegos, para realizar cualquier actividad? ¡qué soberbia compadre! A pesar que la ciencia enseña que la humildad es la condición sine qua non para avanzar en los conocimientos, en el contenido de este comunicado carece de esto último y sobra de lo primero.

Finalmente, ahora apoyar al país con nuestros conocimientos y experticias significa proselitismo político es bárbaro, para decir lo menos. Nuestra constitución nos da derechos y uno de ellos es ejercer nuestra profesión, no por ángeles, sino por ciudadanos con derechos políticos. Debería ser todo lo contrario, el pueblo venezolano y los poderes constituyentes deberían reconocer a estos héroes anónimos, que con su silencioso quehacer diario están confrontando duramente a la pandemia. Lo tragicómico de todo esto es que, muchos de ellos están identificados con la posición política de los firmantes del comunicado.

2.- Aplaudimos el financiamiento dado por el MCyT para el equipamiento de dos reconocidos laboratorios del IVIC con la finalidad de reforzar su capacidad de hacer investigación básica. Sin duda es una muy buena inversión poner en manos de profesionales competentes equipamientos valiosos muy necesarios en los tiempos que corren. Esperamos que iniciativas como esta se proyecten a laboratorios de igual calibre en otras áreas del conocimiento igualmente útiles para contribuir al bienestar de la sociedad y la riqueza de la nación.

Para este 2do punto, surge una contradicción muy sutil. Me refiero a que en el primer punto colocan al escarnio público a los colegas que están trabajando en contra de la pandemia porque están ejerciendo presuntamente proselitismo político, pero al pedir que el gobierno proyecte tal iniciativa para dotar a los laboratorios restantes para contribuir al bienestar de la sociedad y la riqueza de la nación… ¿Será que van hacer proselitismo político? peor, ¿lo van hacer a nombre del ex diputado Guaido?

3.- El haber realizado esa inversión financiera puntual no significa que el MCyT este apoyando la actividad científica nacional. Hay suficientes evidencias de las carencias a las que están sometidos laboratorios y centros de investigación de diferentes instituciones del país. Se ha cuantificado la disminución de publicaciones científicas, el cierre de laboratorios, la devastación y desmantelamiento de centros de investigación y la inexistencia de patentes. Es conocido nacional e internacionalmente que Venezuela no aparece ya en las estadísticas que reflejan el estado de la ciencia ni siquiera en Latinoamérica. Más alarmante aún es el hecho que la ciencia de la COVID-19 en Venezuela ejercida por otros grupos de investigación pudiera ser estigmatizada o amenazada por mostrar evidencias contrarias a la narrativa oficial, como ocurrió con las amenazas sobre la Academia de Ciencias Físicas Matemáticas y Naturales en abril de 2020.

¡Caramba! El inicio de este tercer punto la botaron estimados colegas. Si la inversión realizada a todos esos centros para combatir a la pandemia no está apoyando el gobierno a la actividad científica nacional, entonces, ¿Qué es? En el 2do punto agradecen al gobierno por la iniciativa de financiar algunos centros, pero ahora salen con que no es apoyo.

Por otra parte, lo más grave, de acuerdo a mis criterios, es que al sacar (nuevamente) el rosario de graves deficiencias en el sector científico, nunca, pero nunca dicen las causas de esta tragedia.

Durante los últimos años, dirigentes políticos con los que mis colegas comulgan, apoyan y promueven, exigieron a la comunidad internacional que sancionaran al gobierno de Nicolás Maduro, y finalmente lo lograron, con el nefasto decreto del ex presidente Obama en diciembre del 2013, que por cierto, en una sesión del CU de la UCV, como miembro principal, solicité sacar un comunicado de rechazo de tal decreto y obtuve un solo voto (el mío), que precisamente NO fue dado por el profesor que me envió el comunicado que estoy tratando.

Ese decreto y su prórroga es LA CAUSA DE NUESTRA SITUACIÓN DE HOY. Hemos permitido que potencias extranjeras nos robaran nuestras riquezas con la solicitud de esos “políticos” traidores de la Patria, otros apoyándolos aún, y otros con sus silencios. Ha costado muerte, destrucción, incluso la disminución de la calidad de vida de los universitarios, incluyendo a los firmantes del comunicado. Lo peor: no hay manera de liberarnos de estas medidas coercitivas unilaterales, ilegales y criminales, aún si va Guaido y sus alacranes a pedirle a Biden que anule tal decreto, si no dejamos primero que nos violen nuestra sagrada soberanía. Triste y patético.

Por último, aquí no hay persecución ni amenazas por parte del gobierno, pero lo que si hay o debería haber por parte de todos los ciudadanos es el control para rebatir, rechazar y condenar informaciones manipuladas como el esgrimido por esa academia, tal como lo hicieron el año pasado, manipulando con sus conocimientos para crear la zozobra en la población y la desconfianza del manejo que se está haciendo de la pandemia.

4.- Es aventurado afirmar que durante el actual gobierno haya habido un aumento de la innovación en el país, por el solo hecho de que una empresa esté tratando de construir respiradores artificiales o una iniciativa comunal para fabricar mascarillas sin informar especificaciones del material textil utilizado. La innovación es una acción continua para la creación de nuevos productos que conlleva la competitividad y desarrollo de bienes y servicios tecnológicos de alta calidad. Nos preocupa que un ente oficial pretenda hacer ver como logros y avances científicos en Venezuela durante la pandemia el uso de procedimientos estandarizados a nivel mundial, como la prueba PCR, la preparación de un medio de preservación de virus, o el uso de una máquina-robot para el procesamiento eficiente de las pruebas de PCR.

El desprecio y la soberbia asoman nuevamente. Como desprecian las acciones de nuestra gente que no son del sector “pensante” del país. Todo el mundo, literalmente, todos los países, deben usar mascarillas artesanales porque no hay los suficientes recursos para usar todos los días mascarillas Hn95. Y si hablamos de las innovaciones, también las desconocen. Estudié con mucho orgullo en la Facultad de Ciencias de la UCV, de ella aprendí y crecí y, a esa facultad siempre la tengo en alto aprecio, pero una de las pocas innovaciones que surgió de su seno fue la tinta usada para los procesos electorales del país, que, lamentablemente dejaron perder los contratos por esa recalcitrante y mezquina “posición política”.

Estoy consciente que, a esta altura de la lectura, muchos tendrán una aversión hacia mi persona, incluso compañeros y amigos de toda la vida, pero creo que aquí debo expresar que con la verdad ni ofendo ni temo. Si sacaron este contenido visceral a la opinión pública, es para debatirlo y eso es lo que estoy haciendo.

Sobre la 2da parte de este punto, estamos de acuerdo, no es suficiente esos logros y avances, pero dos detalles: son logros y avances, que se pueden ver pequeños, pero para la situación terrible que estamos atravesando el país, son grandes logros y a los resultados epidemiológicos me remito… ah, se me olvidaba, Uds. no creen en esos datos no “comprobables”, pero si le creen a la Academia Nacional de Ciencias, Físicas, Matemáticas y Naturales, cuyos miembros predijeron que en septiembre pasado en el país iba a presentarse 4 mil muertos diariamente por la infección por coronavirus…

5.- Resulta insólito escuchar desde lo más alto del poder la existencia de medicamentos o plantas con propiedades mágicas para curar la COVID-19. Estas son declaraciones del ámbito de la pseudo ciencia y que confunden a la sociedad.

Confieso que yo también he tenido mis grandes dudas sobre este tema, pero he estado muy pendiente de las declaraciones de mis colegas, de la ministra Gabriela, de los investigadores del IVIC y hasta ahora no he visto el rechazo oficial de esos medicamentos. Según la parte oficial, pronto saldrá la publicación de los resultados, mientras, usando criterios científicos, no tengo base para decir que sirva o NO sirvan los medicamentos. Sin embargo, los firmantes del comunicado tienen las pruebas para decir que NO sirven los mismos, que las publiquen entonces, y no frases generalizadas, en honor a la verdad.

6.- Sabemos muy bien lo esencial que es realizar estudios para comprender la naturaleza y el efecto del virus de la COVID-19, y por ello apoyamos el financiamiento de investigaciones básicas y aplicadas, tal como los han hecho otros países de la región. Los avances, logros y retos científicos deberían además revelar una acción continua de prevención y vacunación de la población con información y datos confiables de acuerdo con los establecidos por los organismos reguladores como OPS/OMS.

Voy a ser más directo en este último punto. Todas las medidas que tomó el gobierno desde el inicio de la pandemia, desde el primer día en que se declaró los dos primeros casos positivos para COVID-19 ha logrado tener un escenario mucho mejor a lo que se tenía previsto y a lo que se está viendo en nuestros dos países vecinos, dantesco es poco para poder calificar lo que están viviendo el pueblo colombiano y el brasileño.

Si no hubiese sido la enorme inmigración de nuestros connacionales y la aparición de la variante brasilera, estaríamos en una situación mucho más envidiable por muchos países. El detalle es que Uds., mis querido colegas por su enceguecedora visión política no les permite ver los hechos, peores que Santo Tomás, ver para creer, por lo menos él metió los dedos en las llagas y creyó, pero Uds. ni metiendo todo su cuerpo creerán, y peor, quieren que los demás sean ciegos como Uds. Sigo.

El gobierno ha estado muy pendiente de los lineamientos de los organismos internacionales, pero eso no significa aceptar todo lo que ellos sugieren, como, por ejemplo, la compra de la vacuna Astrazeneca, rechazada por los países del “primer mundo” por sus efectos colaterales mortales, en algunos casos, pero nuevamente, el sector “pensante” venezolano, o sea, Uds., con una mayor visión que deben tener sobre esa vacuna siguen hasta el día de hoy con la insistencia de traerla al país.

Finalizo, estoy consciente que no he tenido ni unas palabras diplomáticas ni conciliadoras, pero ante un contenido como el mostrado en ese comunicado, tuve que expresar mis argumentos con este cariz porque la infamia y la mala intención hay que combatirla fuertemente.

La ciencia me ha enseñado a no tener dogmas de ningún tipo, no estoy aquí para estar defendiendo a nadie, si el gobierno llega a mentir o fallar en el manejo de la pandemia seré el primero en expresarlo porque mi país, mi familia y mi vida están en juego, tanto por el asedio de las potencias extranjeras como de la pandemia.

Quisiera terminar con un exhorto a mis colegas y a su conciencia, aquellos y aquellas que están en las comisiones nacionales de salud y científica, conocidos todos, para que NO ejerzan el silencio. Es fatal. La población merece mucho, más información. El presidente Maduro no se da abasto. El pueblo quiere oír otras voces, y Uds. tienen el conocimiento, la información y los criterios. Apelo a su conciencia, entiendo que si no tienen autorización es muy difícil, pues háganlo a nombre propio. Es vital. Las informaciones manipuladas de un tema tan delicado para la Nación valen la pena arriesgarse y rebatirlas.

Nuevamente, a la entera disponibilidad por la ciencia y el país

Dr. Miguel Alfonzo. Ph.D
Profesor titular de la UCV
Representante profesoral del Consejo universitario
UCV

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