El Vitral de La Ciencia

UNA RESPUESTA PARA ONCE DECANOS

A partir de la iniciativa del MPPCyT de realizar la reforma de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e innovación (LOCTI), se ha ido realizando una serie de reuniones por parte de la Comisión Permanente de Ciencia, Tecnología e Innovación, Educación y Salud (CPCTIES) de la Asamblea Nacional (AN), altos funcionarios del MPPCyT y MPPEU con los diferentes protagonistas del quehacer científico, tecnológico e innovación del país, para que se discuta este proyecto de reforma, luego que fue aprobado de forma unánime en la primera discusión de la AN en el pasado mes de mayo.

Efectivamente, esta consulta amplia, transparente y muy abierta a escuchar todas las observaciones, críticas, e incluso, aclarar dudas, la han coordinado entre la mencionada comisión con los equipos del MPPCyT, del Observatorio Nacional de Ciencia y Tecnología (ONCTI) y el MPPEU, quienes se han dado la tarea de recoger todos los aportes mediante varias vías: Una consulta electrónica a partir del 11 de junio, coordinada por la ONCTI, de la cual, se pudo obtener más de 16 mil aportes en dos semanas activas; hubo reuniones virtuales con las universidades del país (más de 80 Instituciones de Educación Universitaria, IEU), incluyendo a la Universidad Central de Venezuela (UCV), particularmente con el Núcleo de Decanos, motivo de este artículo; reuniones presenciales con el sector privado empresarial e industrial. Toda esta acción participativa se logró en un corto tiempo y en situación de pandemia. A nivel nacional más de tres mil personas estuvieron vinculadas a foros, asambleas, videoconferencias, programas de radio y de TV, según la información aportada por la ONCTI.

Una gran parte de esta consulta he sido testigo excepcional por lo cual, pienso que tengo elementos para expresar una serie de ideas relacionadas con la misma y referirme especialmente al comunicado que publicó recientemente (09 de julio) el Núcleo de Decanos de la UCV denominado “Posición de los Decanos de la Universidad Central de Venezuela ante el proyecto de reforma de Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación”, cuyo contenido debe ser respondido debido a que presentan una serie de elementos que son necesarios ser debatidos en el contexto de la importancia estratégica que esta LOCTI tiene y que será prontamente reformada.

Inicio que el espíritu de esta reforma, según lo que he percibido en las diferentes intervenciones de la CPCTIES, presidida por el diputado Ricardo Sánchez, es permitir que el sector científico, tecnológico e innovador se adapte a las nuevas circunstancias que vive el país bajo un contexto de asedio, bloqueos financieros, amenazas militares y pandemia por el coronavirus, por los cuales han puesto al país entero en un escenario socio económico muy delicado, con altos riesgos de la pérdida del Estado-Nación, como ha ocurrido en el pasado reciente en latitudes del continente africano. Esta adaptación persigue nada más y nada menos, lograr en un tiempo perentorio aumente la productividad del país con la ayuda vital de la ciencia, tecnología e innovación, bajo todo este contexto descrito brevemente. Es decir, esta nueva LOCTI será una de las palancas imprescindibles para lograr los altos intereses de la nación. Es por ello que en su exposición de motivos expresa que Las siguientes disposiciones reflejan las necesidades de regulación del momento histórico actual, donde la ciencia y la tecnología y la innovación puestas al servicio del desarrollo del país, son instrumentos hacia la consolidación de nuestra Soberanía Nacional y la transformación del modelo rentista por un modelo productivo de desarrollo, que atienda a las necesidades y potencialidades locales, donde el Poder Popular, en sus diversas expresiones, junto a las universidades, centros de investigación e innovación y el sector privado, contribuyan a la construcción del modelo socialista que requiere la Patria.

Ante este escenario, yo pensaba (ingenuamente) que el Núcleo de Decanos de la UCV, una de las IEU más importante del país, iban a dar elementos con sustancia, contenido y elegancia sobre este proyecto de reforma, pero al leer su comunicado, observé tristemente que cayeron (de nuevo) en un su mismo discurso esgrimido por varios años ante las políticas de los presidentes Hugo Chávez y de Nicolás Maduro. Es decir, no dieron aportes significativos, sino una posición de rechazo ante una ley que presenta 39 artículos. Veamos.

Su comunicado inicia con la siguiente afirmación: “A manera de síntesis debemos señalar que estas propuestas centran la actividad científica en el poder ejecutivo, alineando la investigación a políticas coyunturales puntuales que lo llevan a ser inoperante al mediano plazo”. Todo país serio, hasta el más liberal (EE. UU), el Estado dirige la ciencia y la tecnología, estableciendo sus prioridades y mecanismos para ejecutar las políticas públicas sobre esta importante área de la sociedad. Mucho más, cuando los recursos financieros son escasos. Se debe establecer una política racional y efectiva por parte del ente rector, en este caso el MPPCyT, para que se cumplan los grandes intereses de la Nación en un escenario restrictivo financieramente hablando. Eso está contemplado en sus artículos 2, 4 y 5 de la reforma de la LOCTI. La parte que no logro entender de la frase expresada por los Decanos es “alineando la investigación a política coyunturales puntuales”. Si esto se refiere a lograr “la consolidación de nuestra Soberanía Nacional y la transformación del modelo rentista por un modelo productivo de desarrollo” como lo dice en su exposición de motivo de la reforma, no veo dónde está lo coyuntural y puntual. Desde los inicios de la explotación del petróleo en Venezuela se ha realizado cientos de ensayos para poder salir del modelo rentista de nuestra economía, y lo que hemos logrado aprender, entre otras cosas, es que no es nada fácil, por parámetros culturales y por la dinámica de la economía global ejecutada por las grandes potencias, las cuales imponen las fronteras de la economía de los demás paises, especialmente de los proveedores de la materia prima que estas potencias requieren.

Aquí la ciencia y tecnología juegan un papel muy importante para lograr una mayor soberanía de nuestra economía, del manejo de nuestras riquezas y su transformación para el disfrute de las mayorías. No es nada coyuntural ni mucho menos puntual, estimados Decanos.

En otro párrafo del comunicado decanal se dice que “… además, presenta un conjunto de acciones que intenta dirigir y controlar los procesos de investigación y formación de recursos humanos en el área, transformándose en limitantes en el desarrollo de la investigación. Por otra parte, y no menos importante, es una propuesta que excluye el pensamiento libre, por tanto, limita la participación de los ciudadanos”. No sé si las autoridades académicas de la UCV se refieren al artículo 11 del proyecto de reforma que exponen la creación de un Plan Científico Nacional que establecerá en forma sistemática y coherente las políticas, objetivos, estrategias y metas, en función de la visión estratégica, incorporando los proyectos, acciones y recursos que se aplicarán para alcanzar los fines establecidos en el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación. Si uno lee solamente esta parte del artículo puede caer en el simplismo que el Estado piensa controlar los procesos de investigación de todo el país, algo que ni puede ni debe ejercer. Sin embargo, si uno sigue leyendo el mencionado artículo establece que el Plan Científico Nacional deberá surgir de una amplia consulta con todos los actores y sectores que integran el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Esta consulta se debe entender de forma integrada. No se refiere a preguntarle a los protagonistas de este sistema qué se debe y qué se quiere investigar para que el Estado con toda su maquinaria ejecute el plan, de acuerdo a los aportes presentados. Eso ni es operativo ni cumple con ningún tipo de planificación de la investigación de cualquier país. Esta consulta implica que ud, universidad, centro de investigación, grupo de investigadores, incluso, Ud., investigador, de acuerdo a las prioridades del país, en su área del conocimiento, cómo puede aportar posibles soluciones a mediano y largo plazo a través del desarrollo de sus investigaciones. Son dimensiones muy diferentes, profundamente distintas.

La parte en que los profesores de la UCV se refieren que la reforma de este instrumento legal excluye el pensamiento libre, con todo respeto, entramos a la metafísica. Siempre me he preguntado qué significa el pensamiento libre, cuando ni siquiera los neurocientíficos ni la ciencia en general han podido responder qué es el pensamiento, cómo se produce, mucho menos podremos entender qué es el pensamiento libre. Ahora si los Decanos quisieron decir que el investigador o investigadora están “limitados” en sus líneas de investigación, que deben ser desarrolladas bajo los lineamientos que ha establecido el Estado, de acuerdo a las prioridades del país, no lo veo como limitación, sino más bien la oportunidad real que sus investigaciones, sus conocimientos y su “libertad de cátedra” puedan tener utilidad para las grandes problemáticas del país. Un ejemplo para hacerme entender, en este escenario de la pandemia, la mayoría de los países, para no decir todos, sus gobiernos establecieron la prioridad de la investigación de sus centros universitarios en todos los aspectos de la enfermedad, la biología del virus, la clínica y tratamientos, es por ello que surgieron en tiempo récord las vacunas contra el virus. En una acción de alta envergadura, el sector científico mundial conjuntamente con el sector privado, las IEU y los gobiernos planificaron, invirtieron recursos y tiempo para obtener este histórico logro. Aquí no hubo pensamiento libre, sino luz verde para desarrollar las ideas de las áreas del conocimiento relacionadas con la pandemia, de las cuales, los protagonistas ejercieron sus conocimientos, sus metodologías y planificación.

Posteriormente, los Decanos caen en terreno ya conocido: el análisis descriptivo de la situación actual, el diagnóstico de lo ya conocido, es decir, en otra palabras, en el rosario de quejas sobre que “ha habido una desaparición sistemática del presupuesto para el mundo universitario, y en particular de los fondos para la investigación científica, lo que ha llevado al deterioro de las actividades docentes, imposibilidad de mantenimiento de las infraestructuras, sobre todo mantenimiento de laboratorios y aulas de práctica y pérdidas de beneficios estudiantiles, generando en la actualidad un cuadro de postración ante las numerosas deficiencias de difícil resolución». Lo peculiar de estas afirmaciones, y siempre lo digo, es que no hay manera de que expresen las causas de esta situación. Nunca quieren o pueden mencionar las causas, porque al entender las causas, tú puede entender mejor el diagnóstico y aplicar los mejores correctivos. En esta oportunidad no voy a aburrir al lector o lectora en mencionar tales causas. Si quiere saber con mayores detalles mi visión sobre esto, los invito a leer en el próximo número (6) de la revista “El Vitral de la Ciencia” (https://revista.vps.co.ve/), en donde un artículo de mi autoría expongo algunas aristas del tema “En un país bajo asedio y con pandemia… requiere de la Ciencia”.

Finalmente, llego a la esencia del comunicado de los Decanos, que quisieron expresar con elegancia, con sutileza, pero no hubo manera de evitar ver el bojote. Me refiero a que los académicos llegan a exponer y concluir que el contenido de la Ley Orgánica De Ciencia, Tecnológica e innovación del 2005 es la que debe ser nuevamente puesta en vigencia: “Es por ello que recomendamos actualizar la LEY ORGÁNICA DE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN promulgada en el año 2005 y reformada en el año 2010, porque en ella se detallan todos los elementos necesarios para el desarrollo de la investigación apegada a las necesidades nacionales, pero con libertad para el desarrollo nacional e internacional de las diferentes disciplinas que ocupan el espacio de la investigación científica y tecnológica”. Uno lee este párrafo y no percibe la intencionalidad de las autoridades decanales, pero al leer otras frases de ese mismo párrafo del comunicado, la coloca en el contexto real de lo que desean decir. Por ejemplo, al decir que “El texto de la LOCTI promulgado en el 2005 facilitaba el acercamiento e interacción entre todos los entes involucrados”; o mencionar que, “así como convocar a los sectores más diversos del país a realizar los esfuerzos necesarios para fortalecer y desarrollar sus capacidades de crear, adaptar y adoptar nuevos conocimientos y tecnologías”, se puede deducir que lo que quieren decir los Decanos es que el sector privado, empresas e industrias, deben ser protagonistas y no solo portadores de recursos para la investigación y la tecnología.

No es nada nuevo, eso fue la principal crítica de la LOCTI 2005 por parte del sector académico y privado del país, cuando se dijo que … La idea de que el conocimiento se produce fundamentalmente en las universidades, donde se desarrolla la ciencia básica que luego es aplicada en otras instancias sociales, constituye uno de esos mitos, pues es cada vez más evidente que el conocimiento se está produciendo en empresas y organizaciones diversas que se ven conminadas a incorporarse creativamente en esa función… La sociedad del conocimiento está presenciando la aparición de universidades corporativas que responden a las demandas empresariales por conocimientos de alto nivel de especialización e innovación. Por otra parte, las universidades se han visto invadidas por la problemática organizativa y empresarial que se genera en otros ámbitos de producción y responden a las necesidades del entorno mediante el diseño de carreras cortas y estudios post-doctorales especializados… No se trata solamente de que el sector productivo contribuya con sus aportes financieros a este desarrollo, sino que nuestras políticas públicas económicas generen las condiciones que posibiliten efectivamente la potenciación de las actividades de ciencia, tecnología, innovación y sus aplicaciones (Narváez, E. 2008. Reflexiones sobre la LOCTI. Tribuna del investigador. Vol 9. N° 1). Es importante dar varios elementos para este importante punto, y con esto termino.

Ni en esta reforma de la LOCTI (ni las anteriores) se excluye al sector privado, lo dice en su artículo 15 que el Subsistema de Ejecución implementará el Plan Nacional Científico, y estará integrado por los entes de la Administración Pública…, las personas naturales y empresas públicas y privadas que realizan, fomentan o apoyan actividades científicas, tecnológicas, de innovación y sus aplicaciones. En su artículo 20 relacionado al registro de proyectos de investigación y/o tecnológicos, las empresas privadas pueden incluir sus proyectos de investigación o tecnológico: Todos los proyectos de investigación, desarrollo e innovación tutorados académicamente o que requiera el aval de universidades autónomas o centros de investigación y empresas del Estado u otras instituciones públicas y privadas. Finalmente, en su artículo 23 expresa que el ente rector de la ciencia, tecnología e innovación tendrá entre una de sus competencias la de Acompañar en las áreas de su desempeño y en el marco de las prioridades y disponibilidades contempladas en el Plan Científico Nacional, a las unidades productivas, empresas públicas o privadas, de capital mixto, fundaciones, comunidades organizadas, comunas y ciudades comunales productivas e innovadoras, grupos de emprendedores productivos e instituciones educativas, culturales, centros de investigación y demás personas jurídicas o naturales. Es decir, esta reforma no está excluyendo al sector privado ni lo está colocando exclusivamente como el financiador de la ciencia en este país. El tema es que sí realmente el sector empresarial privado de este país ha desarrollado investigación y tecnología. Ni para sus propios procesos de producción. La mayor parte han sido captores de la renta petrolera y han expatriados los grandes capitales al extranjero, no han sido inversores para sus propias empresas. Es altamente llamativo que en una de las reuniones presenciales que estuve presente para la consulta del proyecto de esta actual reforma con el sector privado (empresarial e industrial), su exigencia principal consistió en que NO quieren pagar impuesto para el desarrollo de la investigación y tecnología, pero no llegaron tampoco a presentar propuestas de cómo usar esta ley para incrementar la tecnología en sus procesos de producción. O no revisaron por completo la ley o realmente no están interesados en tales inversiones que esta misma ley le da oportunidades únicas para su desarrollo y, por ende, el crecimiento económico del país.

Como podrán observar, las principales autoridades académicas de una de las principales universidades del país perdieron la oportunidad de dar elementos de fortaleza, de mejorar el proyecto de reforma para los intereses del país y de las propias universidades. Han quedado atrapados en una dimensión limitada, donde uno puede decir, usando su frase. que el pensamiento libre está secuestrado.

Solo queda en invitarlos a reflexionar sobre las palabras iniciales de este artículo del grandioso Charles Darwin: “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco el más inteligente; es aquel que es más adaptable al cambio”.

Es cuestión que las Universidades se adapten a los cambios, mucho más por los inducidos por esta época contradictoria de la humanidad, sino serán museos del viejo conocimiento.

Dr. Miguel Alfonzo, Ph.D
Representante profesoral del CU (UCV).

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