El Vitral de La Ciencia

Susana Etchegoyen: “Los ensayos de la vacuna de Pfizer no se hicieron como debieron hacerse”

A continuación transcribimos textualmente una entrevista realizada por un medio argentino (FinlandiaEstación) a la doctora Susana Etchegoyen, coordinadora de la Unidad Farmacoterapéutica del Hospital Posadas, directora del Centro de Investigación en Nanotecnología y Nanomedicina de la Facultad de Medicina de la UBA (Argentina) sobre la controversia actual que hay sobre la vacuna de Pfizer.

Desde que la vacuna contra el COVID– 19 desarrollada por la multinacional Pfizer comenzó a aplicarse los problemas no dejaron de surgir. Primero, en Alaska e Inglaterra se registraron algunas reacciones alérgicas graves; luego, Noruega reportó 23 muertes que terminó por atribuir a la avanzada edad y “fragilidad” de los fallecidos y, esta semana, Israel hizo público que 12 mil pacientes vacunados con la primera dosis de Pfizer habían contraído la enfermedad, poniendo en duda la eficacia de la inoculación. Pero los problemas no se limitan solo al plano “médico”: Pfizer anunció que reduciría su ritmo de producción, por lo que varios países que ya tenían contrato con la multinacional comenzaron a recibir hasta 50 por ciento menos de las dosis estipuladas, al punto que Italia evalúa iniciar acciones legales contra la empresa. En este contexto, la doctora Susana Etchegoyen, coordinadora de la Unidad Farmacoterapéutica del Hospital Posadas, directora del Centro de Investigación en Nanotecnología y Nanomedicina de la Facultad de Medicina de la UBA y ex legisladora porteña, viene advirtiendo desde hace tiempo que la tecnología aplicada para desarrollar la vacuna de Pfizer (y la de Moderna) requiere de mayor tiempo de pruebas que las demás por tratarse de un método aún no probado. En diálogo con Estación Finlandia, Etchegoyen detalla ahora de qué se trata esa tecnología y la compara con la aplicada en la Sputnik V, que asegura es una “vacuna segura”. Además, evalúa la posición de Argentina en las negociaciones con Pfizer, en el marco del “festival obsceno” de compra y venta de vacunas en todo el mundo.

Estación Finlandia: ¿Por qué era necesario que la vacuna de Pfizer tuviera un mayor plazo de ensayos?

Susana Etchegoyen: En principio porque tanto la vacuna de Pfizer como la de Moderna son elaboradas con tecnología que utiliza ARN (ácido ribonucleico), una tecnología completamente nueva, que nunca se había usado. Eso ya marca algo: no parece una buena idea improvisar con un método que no está maduro en un momento como el que estamos pasando. El mecanismo de acción de este tipo de vacunas es complejo, pero básicamente lo que se hace es inyectar ARN, algo así como meter un pedazo del virus adentro de nuestras células para que tome el control, exponga en la superficie el antígeno del virus y a su vez genere respuesta inmune.

E.F: ¿Y por qué eso podría ser peligroso?

S.E: Muchos pensamos que esa introducción de ARN tiene múltiples posibilidades peligrosas. Siempre dejar que algo tome el control de nuestras células es peligroso y expone a muchas cosas, por ejemplo, errores en la lectura, respuestas exageradas o también peligros a largo plazo. Pero esa posibilidad de toxicidad a largo plazo fue superada rápidamente por una toxicidad ni bien empezaron a administrarse las vacunas, con efectos adversos gravísimos, gente internada y aparentemente fallecidos, fallecidos que ellos catalogan como hipersensibilidad, alergias o shocks anafilácticos. No digo que hayan muerto por la vacuna, pero cuando hay fallecimientos en ensayos clínicos todos sabemos que hay que pararlos y ver qué pasó. En las pruebas de Oxford apareció una mielitis, salió en todos los diarios y el ensayo se paró hasta que supieron qué había pasado. Pfizer tuvo seis muertes y nunca se supo qué sucedió.

E.F: En Noruega se reportaron varios fallecidos, pero luego las autoridades dijeron que no tenían que ver con la vacuna…

S.E: Noruega reportó la muerte de 23 pacientes, pero ahora dice que eran pacientes grandes y frágiles. Y sí, claro que son frágiles, no alcanza con decir que son frágiles, hay que investigar. Pfizer ya tuvo otros casos desde el inicio. Cuando Inglaterra vacunó hubo dos reacciones adversas severísimas que requirieron terapia intensiva. Inglaterra dijo “si sos alérgico no te la des”, algo que es inaceptable porque uno muchas veces no sabe que es alérgico. Después dijeron “vayan a dársela a un lugar donde haya infraestructura, donde haya terapia intensiva”. Vos imaginate que te digan: “andá a darte la vacuna, pero que haya terapia intensiva” ¿Quién se la va a dar así? ¿Qué seguridad es esa? Pasó en Alaska, también en Canadá. Si a una empresa normal le pasaran estas cosas en cada lugar donde va sería un escándalo, pero como se llama Pfizer, no pasa nada. Una vacuna tiene que ser segura, después segura y en tercer lugar segura.

“La empresa que organizó el ensayo pertenece a Pfizer, una irregularidad gigante”

E.F: También Israel reporta que las vacunas serían menos efectivas que lo que se había dicho…

S.E: Lo que pasó en Israel todavía no se entiende, se enfermó mucha gente después de haber recibido la primera dosis. Seguramente había gente que ya estaba enferma, pero Israel está diciendo que la primera dosis no es tan eficaz, que se necesita la segunda sí o sí. También hay un grupo que recibió las dos dosis y se enfermó igual ¿Qué pasó ahí? Australia le acaba de pedir explicaciones a Pfizer y a Moderna porque compraron diez millones de dosis y no saben qué hacer con ellas.

E.F: ¿Todos estos problemas no deberían haber aparecido en las pruebas?

S.E: Es que los ensayos no están hechos como deberían haberse realizado para una tecnología nueva como esta, eso es peligroso. Pero no me extraña, la empresa que organizó el ensayo pertenece a Pfizer, una irregularidad gigante. Pfizer es un laboratorio enorme, una multinacional poderosísima que impone precios y modos en todo el mundo. Es cierto, no se podía esperar cinco años por la urgencia de la situación y de hecho las otras vacunas tampoco lo hicieron, pero esas vacunas, tanto la de Oxford como la Sputnik y la Sinovac, que es la vacuna china, están hechas con un método antiguo y ya conocido. No es que no hayan tenido problemas, los han tenido, pero en la relación costo – beneficio han tenido respuesta favorable. Son plataformas con muchos años de experiencia que ya se han usado para otros virus y por eso están demostrando que son vacunas seguras.

E.F: ¿Qué diferencias hay entre la tecnología con que se hizo la vacuna de Pfizer y la tecnología de Sputnik V o la de Oxford – AstraZeneca, que son las que hasta el momento tienen convenio con Argentina?

S.E: Esas vacunas están hechas utilizando adenovirus. En la de Oxford se utiliza el del chimpancé, que al chimpancé le causa un resfrío y a los humanos no les da nada. La Sputnik tiene un adenovirus humano que solo da resfrío. Lo que se hace es atenuar esos virus que conservan algunas características, pero no son patógenos. Eso es lo que se llama una plataforma. En esa plataforma se tienen los virus ya atenuados y a ellos se les pega, en el caso de la Sputnik, dos antígenos distintos: la espícula del Sars – Cov – 2, que permite entrar a la célula, y otro antígeno que es el que se da en la segunda dosis. Entonces el virus entra, genera anticuerpos y Linfocitos C, que son nuestras células de defensa, e impide que te infectes porque tu organismo ya creó anticuerpos. Son seguras porque está probado que si el virus se atenúa bien no pasa nada. Podés tener febrícula, dolor muscular, ese tipo de cosas que dan casi todas las vacunas, pero hasta el momento no hay ningún caso en el que haya habido reacciones adversas graves. La Sputnik V tiene 200 mil personas vacunadas, si hubiera habido efectos adversos sería tapa de todos los diarios.

“La negociación de Pfizer con Argentina fue vergonzosa, creo que habría que pedirle a Ginés González García que explique exactamente cómo fue ese chantaje”

E.F: ¿Entonces la Sputnik es segura?

S.E: Es una vacuna sobre la que todos lo que entendemos de esto estábamos seguros desde el principio. Gamaleya es un instituto con ocho vacunas de prestigio internacional, los rusos han invertido fortuna en ciencia y tecnología históricamente. Es ciencia de altísima excelencia aplicada a una vacuna atenuada que es muy tradicional, sobre la plataforma con la que hicieron ni más ni menos que la vacuna contra el Ébola. Nunca dudé que la vacuna iba a ser segura, con todos esos antecedentes solamente los terraplanistas pueden dudar… y la Unión Europea que se negó a comprarla y ahora van todos desesperados a pedirla.

E.F: Es que además Pfizer no está cumpliendo con la distribución…

S.E: Dijeron que iba a estar lista rapidísimo. Eso no ha ocurrido, la vacuna falta, no ha sido más barata y no ha sido más rápida. Yo recuerdo cuando acá los medios salieron a decir que Chile daba la vacuna antes que nosotros y había recibido nada más que 9 mil dosis. Ahora no les llega lo que habían pactado y están negociando con Rusia. Italia recibió 30 mil de Pfizer ¿Qué hacen con eso? Nada. Hoy en día hay ocho países que compraron el 60 por ciento de las vacunas disponibles en el mundo, acumularon para después imponer precio. Es un festival obsceno lo que ha pasado en el mundo con las vacunas y la pandemia.

“Entre la Sputnik y la de Oxford creo que tenemos asegurada la vacunación a lo largo del año”

E.F: En ese contexto ¿Cómo ves que en Argentina se haya enfriado la negociación con Pfizer?

S.E: Esa fue una negociación vergonzosa, creo que habría que pedirle al ministro Ginés González García que explique exactamente cómo fue ese chantaje. Primero nos dictaron una ley que es una vergüenza, que renuncia a toda la autonomía sanitaria del país. Lo hicieron en todas partes del mundo, había que firmar eso porque si no, no había vacuna, pero no les alcanzó, querían más, una locura imperial. Menos mal que había varios problemas con Pfizer que hicieron que se revea esa negociación. En primer lugar, el precio: 37 dólares la vacuna cuando Oxford, por ejemplo, la vende a 4 dólares, una diferencia muy importante, además de las exigencias intolerables. Tanto Pfizer como Moderna tienen un problema sin solución: necesitan una temperatura de conservación de – 80 grados. Necesitan freezers especiales y es imposible garantizar que no se rompa la cadena de frío, menos en países grandes como el nuestro donde la vacuna tiene que viajar. Pero ellos te piden que te hagas cargo vos si se rompe la cadena de frío con una vacuna que es inmanejable. Eso sin contar que el precio se multiplica por las condiciones que fija ese tipo de logística.

E.F: ¿Crees que se debería cortar definitivamente esa negociación?

S.E: Sí, bueno, sucede que existen muchas presiones detrás, pero nosotros estamos bien. Entre la Sputnik y la de Oxford que empezaría a llegar a finales de febrero creo que tenemos asegurada la vacunación a lo largo del año. También puede llegar la Sinovac. No creo que ninguna vacuna de las que se están desarrollando tenga inmunidad definitiva, pero en todo caso eso no es tan grave, la vacuna de la gripe se da todos los años. Es probable que incluso haya que cambiarle antígenos como ya ocurre con la de la gripe que se van modificando año a año los componentes porque el virus va mutando como todos los virus.

Fuente: https://finlandiaestacion.com/2021/01/22/los-ensayos-de-la-vacuna-pfizer-no-estan-hechos-como-debieron-hacerse-y-eso-es-peligroso/

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